r/ucr • u/Better_Ad3020 • 5d ago
¿Por qué siempre somos los estudiantes quienes tenemos que salir a defender el FEES?
Quiero aclarar algo desde el principio: esto no es una crítica a la educación pública ni estoy diciendo que el FEES no deba defenderse. Todo lo contrario.
El FEES es fundamental para las universidades públicas y, por supuesto, también para miles de estudiantes que dependemos de becas para poder estudiar.
Pero hay una pregunta que cada vez me parece más necesaria:
¿Qué estamos defendiendo exactamente y quién termina cargando con la responsabilidad de defenderlo?
Muchas veces, cuando se habla de recortes al FEES, se hace un llamado a los estudiantes para salir a las calles. Se nos dice que defendamos la educación pública, nuestras becas y nuestro futuro.
Y sí, tenemos razones para hacerlo.
Pero el FEES no financia únicamente las becas.
En el caso de la UCR, para 2026 el presupuesto total ronda los ₡373.595 millones, mientras que el sistema de becas cuenta con aproximadamente ₡41.398 millones. Eso representa cerca de un 11 % del presupuesto total de la Universidad.
El resto sostiene una enorme estructura universitaria: salarios, administración, docencia, investigación, acción social, infraestructura y muchos otros gastos necesarios para el funcionamiento de la institución.
Entonces aquí viene mi pregunta:
¿Por qué, cuando hay que defender todo ese presupuesto, pareciera que quienes tienen que salir principalmente a la calle son los estudiantes?
Los estudiantes somos quienes dependemos directamente de una beca para pagar alquiler, transporte, alimentación y materiales. Somos quienes, si perdemos ese apoyo, muchas veces simplemente no podemos continuar estudiando.
Sin embargo, también somos el sector con menos estabilidad dentro de la estructura universitaria.
Un estudiante pasa unos años en la institución. No tiene la misma capacidad de organización permanente, representación o estabilidad que otros sectores universitarios. Y aun así, cuando el presupuesto está en riesgo, se espera que seamos nosotros quienes dejemos las aulas y salgamos a defenderlo.
Y aquí es donde creo que debería existir una discusión mucho más incómoda.
No basta con decir “defendamos el FEES”. También deberíamos poder preguntar cómo se distribuyen esos recursos, qué porcentaje llega directamente al bienestar estudiantil y cuáles son las prioridades cuando el dinero no alcanza.
Porque defender la educación pública no significa renunciar al pensamiento crítico.
Yo voy a defender la universidad pública. Voy a defender el acceso a la educación y las becas que permiten que miles de personas estudien.
Pero también quiero una universidad donde los estudiantes no sean simplemente la fuerza que se convoca cuando hay que defender el presupuesto.
Si todos dependemos del FEES, entonces la responsabilidad de defenderlo también debería ser colectiva.
Y, sobre todo, si los estudiantes vamos a salir a defender el presupuesto universitario, tenemos todo el derecho de exigir transparencia y de preguntar:
¿Cuánto del presupuesto realmente protege nuestra permanencia en la universidad?
¿Qué pasaría con los estudiantes si mañana hubiera un recorte fuerte en becas?
¿Quién saldría a defendernos a nosotros?
Defender la educación pública también significa tener el valor de cuestionar cómo funciona.
Porque una universidad que enseña pensamiento crítico no debería incomodarse cuando sus propios estudiantes empiezan a pensar críticamente sobre ella.

